Por más que se quiera evadir el tema de la muerte, esta estará detrás de nosotros pisándonos los talones, el simple hecho de hablar sobre ella nos produce temor, pánico y hasta calosfríos. Sin embargo nunca podremos escapar de ella, pues la muerte siempre estará presente en nuestras vidas.
Es inevitable en muchas ocasiones sentirse amenazado por la muerte, como dice en el texto Tatuajes de viento: “siempre estuve convencida de mi temor al verla atravesar el umbral de los vecinos, más no el mío… sentí ese maldito temor al oír el sonido de sus nudillos contra el portón y temblaba de tal manera, que la tierra del patio parecía tener convulsiones, abriéndose, como si ella prefiriera brotar de allí cansada de esperar a que contestara su llamado, riendo como un ángel borracho” .
Es posible que intentemos de una y mil manera evadirla, pero pienso que cuando es el momento de partir, ella vendrá y nos arrebatara la vida, sin temor, sin pánico, porque ella no le temé a nada y mucho menos a los Seres Humanos. “Porque ella, la muerte, estaría en pocos momentos helando mis huesos para roerlos como un perro hambriento y enterrarlos con los demás” Tatuajes de viento.
Aunque la muerte no sea algo nuevo y que generalmente la vivimos a diario, no hemos podido acostumbrarnos a esta realidad, y pienso que debemos aceptarla como una lógica de la vida, pues como lo dije anteriormente por mas que le corramos, algún día tendremos que morir. Pues este es el ciclo de la vida: nacemos, crecemos, nos reproducimos y MORIMOS.
Pienso que sencillamente la vida no puede vivir sin la muerte, pues nosotros debemos morir para seguir viviendo, la muerte es necesaria a pesar de nuestros deseos, está se convierte en un ente real, ya que es algo que existe y nunca dejara de hacerlo.
En conclusión pienso que la muerte siempre será una realidad terrible y dolorosa para todos los seres humanos, pero cuando ya somos impunes a la muerte, es decir, cuando la muerte no llega a nuestras vidas y ni siquiera tiene la intención de pasar por ella, todo se convierte en caos, es decir, ‘La ausencia de la muerte es el caos, es lo peor que le puede ocurrir a la especie humana, o a una sociedad’, afirma Jose Saramago en una de sus entrevista.
miércoles, 19 de mayo de 2010
lunes, 17 de mayo de 2010
“No hay vida humana sin palabra, no hay humanidad sin la palabra humanidad”
La vida humana existe desde hace mucho tiempo, sin embargo, no es vida humana ni humanidad sin que antes alguien pronuncie cada una de sus letras.
Las cosas toman su valor e importancia desde el momento que son nombradas, en este sentido pongamos un objeto X, ese objeto X dejó de ser X cuando por primera vez fue nombrado silla.
Así se podría decir de todas las cosas. Desde el principio nada tenía nombres, existía porque estaba allí, pero su existencia fue aún mayor en el momento que se utilizó como palabra.
La palabra es el inicio de todo, es con una palabra que comenzamos a interactuar con el otro, es con una palabra que destruimos al otro. La palabra es poder, un poder que comenzó en el momento que vimos la necesidad de comunicarnos y de ponerle un nombre a las cosas.
Las cosas toman su valor e importancia desde el momento que son nombradas, en este sentido pongamos un objeto X, ese objeto X dejó de ser X cuando por primera vez fue nombrado silla.
Así se podría decir de todas las cosas. Desde el principio nada tenía nombres, existía porque estaba allí, pero su existencia fue aún mayor en el momento que se utilizó como palabra.
La palabra es el inicio de todo, es con una palabra que comenzamos a interactuar con el otro, es con una palabra que destruimos al otro. La palabra es poder, un poder que comenzó en el momento que vimos la necesidad de comunicarnos y de ponerle un nombre a las cosas.
Surrealismo
El Surrealismo es un movimiento artístico y literario surgido en Francia a partir del dadaísmo, en la década de los años 1920, en torno a la personalidad del poeta André Breton. Buscaba descubrir una verdad, con escrituras automáticas, sin correcciones racionales, utilizando imágenes para expresar sus emociones, pero que nunca seguían un razonamiento lógico.
Los términos surrealismo y surrealista proceden de Apollinaire, quien los acuñó en 1917. En el programa de mano que escribió para el musical Parade (mayo de 1917) afirma que sus autores han conseguido.
La palabra surrealista aparece en el subtítulo de Las tetas de Tiresias (drama surrealista), en junio de 1917, para referirse a la reproducción creativa de un objeto, que lo transforma y enriquece. Como escribe Apollinaire en el prefacio al drama,
Cuando el hombre quiso imitar la acción de andar, creó la rueda, que no se parece a una pierna. Del mismo modo ha creado, inconscientemente, el surrealismo... Después de todo, el escenario no se parece a la vida que representa más que una rueda a una pierna.
Precedentes
La meta surrealista y sus medios se remontan siglos antes al nacimiento del movimiento. Basta citar a Hieronymus Bosch "el Bosco", considerado el primer artista surrealista, que en los siglos XV y XVI creó obras como "El jardín de las delicias" o "El carro del heno". Pero fue en el siglo XX cuando surgiría el nacimiento de una vanguardia filosófica y artística que retomaría estos elementos y los desarrollaría como nunca antes se había hecho.
Técnicas surrealistas
El surrealismo tomó del dadaísmo algunas técnicas de fotografía y cinematografía así como la fabricación de objetos. Extendieron el principio del collage (el "objeto encontrado") al ensamblaje de objetos incongruentes, como en los poemas visibles de Max Ernst. Este último inventó el frottage (dibujos compuestos por el roce de superficies rugosas contra el papel o el lienzo) y lo aplicó en grandes obras como Historia Natural, pintada en París en 1926.
Otra de las nuevas actividades creadas por el surrealismo fue la llamada cadáver exquisito, en la cual varios artistas dibujaban las distintas partes de una figura o de un texto sin ver lo que el anterior había hecho pasándose el papel doblado. Las criaturas resultantes pudieron servir de inspiración a Miró.
En el terreno literario, el surrealismo supuso una gran revolución en el lenguaje y la aportación de nuevas técnicas de composición. Como no asumía tradición cultural alguna, ni desde el punto de vista temático ni formal, prescindió de la métrica y adoptó el tipo de expresión poética denominado como versículo: un verso de extensión indefinida sin rima que se sostiene únicamente por la cohesión interna de su ritmo. Igualmente, como no se asumía la temática consagrada, se fue a buscar en las fuentes de la represión psicológica (sueños, sexualidad) y social, con lo que la lírica se rehumanizó después de que los ismos intelectualizados de las Vanguardias la deshumanizaran, a excepción del Expresionismo. Para ello utilizaron los recursos de la transcripción de sueños, la escritura automática y engendraron procedimientos metafóricos nuevos como la imagen visionaria. El lenguaje se renovó también desde el punto de vista del léxico dando cabida a campos semánticos nuevos y la retórica se enriqueció con nuevos procedimientos expresivos.
El surrealismo en la literatura hispánica
El surrealismo fue seguido con interés por los intelectuales españoles de los años 30. Existía el precedente de Ramón Gómez de la Serna, quien utilizaba algunas fórmulas vinculables al surrealismo, como la greguería. El primero en adoptar sus métodos fue José María Hinojosa, autor de La flor de Californía (1928), libro pionero de prosas narrativas y oníricas.
Varios poetas de la generación del 27 se interesaron por las posibilidades expresivas del surrealismo. Su huella es evidente en libros como en la sección tercera de Sobre los ángeles y en Sermones y moradas de Rafael Alberti; en Poeta en Nueva York de Federico García Lorca y Un río, un amor y Los placeres prohibidos de Luis Cernuda. Vicente Aleixandre se definió a sí mismo como "un poeta superrealista", aunque matizando que su poesía no era en modo alguno producto directo de la escritura automática. Miguel Hernández sufrió una efímera etapa surrealista y durante la posguerra la imprenta surrealista se percibe en los poetas del Postismo y en Juan Eduardo Cirlot, y en la actualidad existe un cierto postsurrealismo en la obra de algunos poetas como Blanca Andreu.
En las islas Canarias la afición por el surrealismo llevó a la formación en los años 30 de la Facción Surrealista de Tenerife, un grupo de entusiastas, al modo del creado en Francia alrededor de André Breton. Sus componentes (Agustín Espinosa, Domingo López Torres, Pedro García Cabrera, Óscar Domínguez, Eduardo Westerdahl y Domingo Pérez Minik) expusieron sus creaciones y puntos de vista en los treinta y ocho números de la revista Gaceta de Arte.
Aunque no se le pueda considerar un surrealista estricto, el poeta y pensador Juan Larrea vivió de primera mano la eclosión del movimiento en París y reflexionó más tarde sobre su valor y trascendencia en obras como Surrealismo entre viejo y nuevo mundo (1944). En la actualidad existe una corriente de neosurrealismo en la poesía de Blanca Andreu. El español Fernando Arrabal tuvo una asistencia diaria al "café surrealista" La Promenade de Vénus de 1960 a 1963. André Breton publicó su teatro, su "Piedra de la locura" y algunos de sus cuadros.
En Hispanoamérica el surrealismo contó con la adhesión entusiasta de poetas como el chileno Braulio Arenas y los peruanos César Moro, Xavier Abril, y Emilio Adolfo Westphalen, además de influir decisivamente en la obra de figuras mayores como Pablo Neruda, Gonzalo Rojas y César Vallejo. En Argentina, pese al desdén de Jorge Luis Borges, el surrealismo sedujo aún al joven Julio Cortázar y produjo un fruto tardío en la obra de Alejandra Pizarnik. Se ha señalado también su influencia en otros autores de producción más reciente, como el músico Alejandro de Michele. El poeta y pensador mexicano Octavio Paz ocupa un lugar particular en la historia del movimiento: amigo personal de Breton, dedicó al surrealismo varios ensayos esclarecedores.
El surrealismo en la historia
En la literatura
El surrealismo tuvo como antecedente la patafísica de Alfred Jarry, y el movimiento dadaísta fundado en Zurich en 1916 por T. Tzara, H. Ball y H. Arp. Animados por idéntico espíritu de provocación, André Breton, Louis Aragon y Ph. Soupault fundaron en París la revista Littérature (1919), mientras en EE.UU manifestaban actitudes similares Man Ray, Marcel Duchamp y Francis Picabia, y en Alemania, Max Ernst y Hugo Ball.
A esta fase sucedió una actitud más metódica de investigación del inconsciente, emprendida por Breton, junto a Aragon, Paul Éluard, Soupault, Robert Desnos, Max Ernst, etc. La primera obra de esta tendencia, que cabe calificar de primera obra literaria surrealista, fue Los campos magnéticos (1921), escrita conjuntamente por Breton y Soupault. Tras la ruptura con Tzara, se adhirieron al movimiento Antonin Artaud, André Masson y Pierre Naville.
Breton redactó la primera definición del movimiento en su Manifiesto del surrealismo (1924), texto que dio cohesión a los postulados y propósitos del movimiento. Entre los autores que citaba como precursores del movimiento figuran Freud, Lautréamont, Edward Young, Matthew Lewis, Gérard de Nerval, Jonathan Swift, Sade, Chateaubriand, Victor Hugo, Poe, Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé y Jarry. En el mismo año se fundó el Bureau de recherches surréalistes y la revista La Révolution Surréaliste, que sustituyó a Littérature, de cuya dirección se hizo cargo el propio Breton en 1925 y que se convirtió en el órgano de expresión común del grupo.
La producción surrealista se caracterizó por una vocación libertaria sin límites y la exaltación de los procesos oníricos, del humor corrosivo y de la pasión erótica, concebidos como armas de lucha contra la tradición cultural burguesa. Las ideas del grupo se expresaron a través de técnicas literarias, como la «escritura automática», las provocaciones pictóricas y las ruidosas tomas de posición públicas. El acercamiento operado a fines de los años veinte con los comunistas produjo las primeras querellas y cismas en el movimiento.
En 1930 Breton publicó su Segundo manifiesto del surrealismo, en el que excomulgaba a Joseph Delteil, Antonin Artaud, Philippe Soupault, Robert Desnos, Georges Limbour, André Masson, Roger Vitrac, Georges Ribemont-Dessaignes y Francis Picabia. El mismo año apareció el nuevo órgano del movimiento, la revista Le Surréalisme au Service de la Révolution, que suplantó al anterior, La Révolution Surréaliste, y paralelamente, Aragon (tras su viaje a la URSS), Éluard, Péret y Breton ingresaron en el Partido Comunista. A fines de 1933, Breton, Éluard y Crevel fueron expulsados del partido. En los años treinta se sumaron al movimiento Salvador Dalí, Luis Buñuel, Yves Tanguy, René Char y Georges Sadoul.
Tras los años previos a la II Guerra Mundial, marcados por la militancia activa de Breton, y los años de exilio neoyorquino de la mayoría de sus miembros, durante la ocupación alemana de Francia, el movimiento siguió manteniendo cierta cohesión y vitalidad, pero a partir de 1946, cuando Breton regresó a París, el surrealismo era ya parte de la historia.
Los términos surrealismo y surrealista proceden de Apollinaire, quien los acuñó en 1917. En el programa de mano que escribió para el musical Parade (mayo de 1917) afirma que sus autores han conseguido.
La palabra surrealista aparece en el subtítulo de Las tetas de Tiresias (drama surrealista), en junio de 1917, para referirse a la reproducción creativa de un objeto, que lo transforma y enriquece. Como escribe Apollinaire en el prefacio al drama,
Cuando el hombre quiso imitar la acción de andar, creó la rueda, que no se parece a una pierna. Del mismo modo ha creado, inconscientemente, el surrealismo... Después de todo, el escenario no se parece a la vida que representa más que una rueda a una pierna.
Precedentes
La meta surrealista y sus medios se remontan siglos antes al nacimiento del movimiento. Basta citar a Hieronymus Bosch "el Bosco", considerado el primer artista surrealista, que en los siglos XV y XVI creó obras como "El jardín de las delicias" o "El carro del heno". Pero fue en el siglo XX cuando surgiría el nacimiento de una vanguardia filosófica y artística que retomaría estos elementos y los desarrollaría como nunca antes se había hecho.
Técnicas surrealistas
El surrealismo tomó del dadaísmo algunas técnicas de fotografía y cinematografía así como la fabricación de objetos. Extendieron el principio del collage (el "objeto encontrado") al ensamblaje de objetos incongruentes, como en los poemas visibles de Max Ernst. Este último inventó el frottage (dibujos compuestos por el roce de superficies rugosas contra el papel o el lienzo) y lo aplicó en grandes obras como Historia Natural, pintada en París en 1926.
Otra de las nuevas actividades creadas por el surrealismo fue la llamada cadáver exquisito, en la cual varios artistas dibujaban las distintas partes de una figura o de un texto sin ver lo que el anterior había hecho pasándose el papel doblado. Las criaturas resultantes pudieron servir de inspiración a Miró.
En el terreno literario, el surrealismo supuso una gran revolución en el lenguaje y la aportación de nuevas técnicas de composición. Como no asumía tradición cultural alguna, ni desde el punto de vista temático ni formal, prescindió de la métrica y adoptó el tipo de expresión poética denominado como versículo: un verso de extensión indefinida sin rima que se sostiene únicamente por la cohesión interna de su ritmo. Igualmente, como no se asumía la temática consagrada, se fue a buscar en las fuentes de la represión psicológica (sueños, sexualidad) y social, con lo que la lírica se rehumanizó después de que los ismos intelectualizados de las Vanguardias la deshumanizaran, a excepción del Expresionismo. Para ello utilizaron los recursos de la transcripción de sueños, la escritura automática y engendraron procedimientos metafóricos nuevos como la imagen visionaria. El lenguaje se renovó también desde el punto de vista del léxico dando cabida a campos semánticos nuevos y la retórica se enriqueció con nuevos procedimientos expresivos.
El surrealismo en la literatura hispánica
El surrealismo fue seguido con interés por los intelectuales españoles de los años 30. Existía el precedente de Ramón Gómez de la Serna, quien utilizaba algunas fórmulas vinculables al surrealismo, como la greguería. El primero en adoptar sus métodos fue José María Hinojosa, autor de La flor de Californía (1928), libro pionero de prosas narrativas y oníricas.
Varios poetas de la generación del 27 se interesaron por las posibilidades expresivas del surrealismo. Su huella es evidente en libros como en la sección tercera de Sobre los ángeles y en Sermones y moradas de Rafael Alberti; en Poeta en Nueva York de Federico García Lorca y Un río, un amor y Los placeres prohibidos de Luis Cernuda. Vicente Aleixandre se definió a sí mismo como "un poeta superrealista", aunque matizando que su poesía no era en modo alguno producto directo de la escritura automática. Miguel Hernández sufrió una efímera etapa surrealista y durante la posguerra la imprenta surrealista se percibe en los poetas del Postismo y en Juan Eduardo Cirlot, y en la actualidad existe un cierto postsurrealismo en la obra de algunos poetas como Blanca Andreu.
En las islas Canarias la afición por el surrealismo llevó a la formación en los años 30 de la Facción Surrealista de Tenerife, un grupo de entusiastas, al modo del creado en Francia alrededor de André Breton. Sus componentes (Agustín Espinosa, Domingo López Torres, Pedro García Cabrera, Óscar Domínguez, Eduardo Westerdahl y Domingo Pérez Minik) expusieron sus creaciones y puntos de vista en los treinta y ocho números de la revista Gaceta de Arte.
Aunque no se le pueda considerar un surrealista estricto, el poeta y pensador Juan Larrea vivió de primera mano la eclosión del movimiento en París y reflexionó más tarde sobre su valor y trascendencia en obras como Surrealismo entre viejo y nuevo mundo (1944). En la actualidad existe una corriente de neosurrealismo en la poesía de Blanca Andreu. El español Fernando Arrabal tuvo una asistencia diaria al "café surrealista" La Promenade de Vénus de 1960 a 1963. André Breton publicó su teatro, su "Piedra de la locura" y algunos de sus cuadros.
En Hispanoamérica el surrealismo contó con la adhesión entusiasta de poetas como el chileno Braulio Arenas y los peruanos César Moro, Xavier Abril, y Emilio Adolfo Westphalen, además de influir decisivamente en la obra de figuras mayores como Pablo Neruda, Gonzalo Rojas y César Vallejo. En Argentina, pese al desdén de Jorge Luis Borges, el surrealismo sedujo aún al joven Julio Cortázar y produjo un fruto tardío en la obra de Alejandra Pizarnik. Se ha señalado también su influencia en otros autores de producción más reciente, como el músico Alejandro de Michele. El poeta y pensador mexicano Octavio Paz ocupa un lugar particular en la historia del movimiento: amigo personal de Breton, dedicó al surrealismo varios ensayos esclarecedores.
El surrealismo en la historia
En la literatura
El surrealismo tuvo como antecedente la patafísica de Alfred Jarry, y el movimiento dadaísta fundado en Zurich en 1916 por T. Tzara, H. Ball y H. Arp. Animados por idéntico espíritu de provocación, André Breton, Louis Aragon y Ph. Soupault fundaron en París la revista Littérature (1919), mientras en EE.UU manifestaban actitudes similares Man Ray, Marcel Duchamp y Francis Picabia, y en Alemania, Max Ernst y Hugo Ball.
A esta fase sucedió una actitud más metódica de investigación del inconsciente, emprendida por Breton, junto a Aragon, Paul Éluard, Soupault, Robert Desnos, Max Ernst, etc. La primera obra de esta tendencia, que cabe calificar de primera obra literaria surrealista, fue Los campos magnéticos (1921), escrita conjuntamente por Breton y Soupault. Tras la ruptura con Tzara, se adhirieron al movimiento Antonin Artaud, André Masson y Pierre Naville.
Breton redactó la primera definición del movimiento en su Manifiesto del surrealismo (1924), texto que dio cohesión a los postulados y propósitos del movimiento. Entre los autores que citaba como precursores del movimiento figuran Freud, Lautréamont, Edward Young, Matthew Lewis, Gérard de Nerval, Jonathan Swift, Sade, Chateaubriand, Victor Hugo, Poe, Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé y Jarry. En el mismo año se fundó el Bureau de recherches surréalistes y la revista La Révolution Surréaliste, que sustituyó a Littérature, de cuya dirección se hizo cargo el propio Breton en 1925 y que se convirtió en el órgano de expresión común del grupo.
La producción surrealista se caracterizó por una vocación libertaria sin límites y la exaltación de los procesos oníricos, del humor corrosivo y de la pasión erótica, concebidos como armas de lucha contra la tradición cultural burguesa. Las ideas del grupo se expresaron a través de técnicas literarias, como la «escritura automática», las provocaciones pictóricas y las ruidosas tomas de posición públicas. El acercamiento operado a fines de los años veinte con los comunistas produjo las primeras querellas y cismas en el movimiento.
En 1930 Breton publicó su Segundo manifiesto del surrealismo, en el que excomulgaba a Joseph Delteil, Antonin Artaud, Philippe Soupault, Robert Desnos, Georges Limbour, André Masson, Roger Vitrac, Georges Ribemont-Dessaignes y Francis Picabia. El mismo año apareció el nuevo órgano del movimiento, la revista Le Surréalisme au Service de la Révolution, que suplantó al anterior, La Révolution Surréaliste, y paralelamente, Aragon (tras su viaje a la URSS), Éluard, Péret y Breton ingresaron en el Partido Comunista. A fines de 1933, Breton, Éluard y Crevel fueron expulsados del partido. En los años treinta se sumaron al movimiento Salvador Dalí, Luis Buñuel, Yves Tanguy, René Char y Georges Sadoul.
Tras los años previos a la II Guerra Mundial, marcados por la militancia activa de Breton, y los años de exilio neoyorquino de la mayoría de sus miembros, durante la ocupación alemana de Francia, el movimiento siguió manteniendo cierta cohesión y vitalidad, pero a partir de 1946, cuando Breton regresó a París, el surrealismo era ya parte de la historia.
La hora del diablo
Relaciones del diablo con María
Hablar de la existencia del diablo es complicado, y es complicado por el simple hecho de que si uno no ve, no cree, y en verdad creer en que este personaje existe es difícil pues no lo he visto.
Sin embargo pienso al igual que Fernando Pessoa que el diablo simplemente es un pensamiento, un sueño que hace que un ser humano ‘pequé’, es decir, que tenga pensamientos que vayan en contra de Dios.
El hecho de que yo sueñe con el hombre que me gusta, en un situación placentera tanto para él como para mí, me hacen pensar que es el diablo quien induce a que yo tenga estos sueños, o en su defecto que piense en eso.
María simplemente negó que había sido tentado por este individuo sin embargo él insistió y ella se dio cuenta que sin querer había tenido sueños eróticos con el diablo, bueno no con el diablo en sí, sino con hombre apuesto, sexy, alguien a quien en ese sueño o pensamiento deseo tener, pero es ahí donde el diablo le dice: ese era yo.
En verdad muchas personas hemos estado en el mismo lugar que María pues todos alguna vez hemos tenido ‘un mal pensamiento’, pero si ese mal pensamiento o sueño es hablar de la existencia del diablo…
Hablar de la existencia del diablo es complicado, y es complicado por el simple hecho de que si uno no ve, no cree, y en verdad creer en que este personaje existe es difícil pues no lo he visto.
Sin embargo pienso al igual que Fernando Pessoa que el diablo simplemente es un pensamiento, un sueño que hace que un ser humano ‘pequé’, es decir, que tenga pensamientos que vayan en contra de Dios.
El hecho de que yo sueñe con el hombre que me gusta, en un situación placentera tanto para él como para mí, me hacen pensar que es el diablo quien induce a que yo tenga estos sueños, o en su defecto que piense en eso.
María simplemente negó que había sido tentado por este individuo sin embargo él insistió y ella se dio cuenta que sin querer había tenido sueños eróticos con el diablo, bueno no con el diablo en sí, sino con hombre apuesto, sexy, alguien a quien en ese sueño o pensamiento deseo tener, pero es ahí donde el diablo le dice: ese era yo.
En verdad muchas personas hemos estado en el mismo lugar que María pues todos alguna vez hemos tenido ‘un mal pensamiento’, pero si ese mal pensamiento o sueño es hablar de la existencia del diablo…
Octavio Paz Lozano
Fue un poeta, escritor, ensayista y diplomático mexicano, premio Nobel de Literatura (1990). Es considerado uno de los más grandes escritores del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos. Era un escritor prolífico cuya obra abarcó varios géneros, entre los que sobresalieron textos poéticos, el ensayo y traducciones.
Octavio Paz Lozano nació en la Ciudad de México el 31 de marzo de 1914, en medio de la Revolución mexicana. Criado en Mixcóac. Su educación se inició en Estados Unidos, donde se había trasladado su familia siendo él un niño. Estudió la preparatoria en el Colegio Francés-Morelos en la Ciudad de México.
Paz fue influenciado desde pequeño por la literatura a través de su abuelo, quien estaba familiarizado tanto con la literatura clásica como con el modernismo mexicano. Durante la década de 1920-1930 descubrió a los poetas europeos Gerardo Diego, Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado, que también influenciaron sus escritos más tempranos. Publicó su primer poema ya como adolescente en 1931, con el nombre mar de día, al cual le añadió un epígrafe del poeta francés Saint-John Perse. Dos años después, a la edad de 19, Paz publicó Luna Silvestre, una colección de poemas. Hacia 1937, Paz ya era considerado el poeta más joven y prometedor de la capital mexicana.
Octavio Paz Lozano nació en la Ciudad de México el 31 de marzo de 1914, en medio de la Revolución mexicana. Criado en Mixcóac. Su educación se inició en Estados Unidos, donde se había trasladado su familia siendo él un niño. Estudió la preparatoria en el Colegio Francés-Morelos en la Ciudad de México.
Paz fue influenciado desde pequeño por la literatura a través de su abuelo, quien estaba familiarizado tanto con la literatura clásica como con el modernismo mexicano. Durante la década de 1920-1930 descubrió a los poetas europeos Gerardo Diego, Juan Ramón Jiménez y Antonio Machado, que también influenciaron sus escritos más tempranos. Publicó su primer poema ya como adolescente en 1931, con el nombre mar de día, al cual le añadió un epígrafe del poeta francés Saint-John Perse. Dos años después, a la edad de 19, Paz publicó Luna Silvestre, una colección de poemas. Hacia 1937, Paz ya era considerado el poeta más joven y prometedor de la capital mexicana.
José Emilio Pacheco
Es un poeta, ensayista, traductor, novelista y cuentista mexicano integrante de la llamada "Generación de los años cincuenta", junto a Carlos Monsiváis, Eduardo Lizalde, Sergio Pitol, Juan Vicente Melo, Vicente Leñero, Juan García Ponce, Sergio Galindo y Salvador Elizondo.
De gran humanidad, simpatía y modestia, junto con una portentosa erudición, fue reconocido como hombre de letras desde muy joven. En la década de los cincuenta ya figuraba en antologías al lado de los grandes poetas latinoamericanos. Estudió en La UNAM o Universidad Nacional Autónoma de México, donde inició sus actividades literarias en la revista Medio Siglo; tradujo del inglés y publicó libros de lírica y narrativa; también trabajó dirigiendo y editando colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos culturales. Al lado de Carlos Monsiváis, compartió la dirección del suplemento de la revista Estaciones; fue secretario de redacción de la Revista de la Universidad de México y de México en la Cultura, suplemento de Novedades, y fue jefe de redacción de La Cultura en México, suplemento de Siempre. Dirigió la colección Biblioteca del Estudiante Universitario publicada por la UNAM, que reúne obras literarias desde el pasado prehispánico al México contemporáneo. Es especialista en Literatura Mexicana del siglo XIX, así como profundo conocedor de la obra de Jorge Luis Borges, en cuyo honor dictó una serie de conferencias en 1999. Fue investigador del Centro de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desde hace décadas y ha sido profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Universidad de Maryland (College Park), en la Universidad de Essex y en algunas otras de Estados Unidos, Canadá, y Reino Unido.
Poema A Quien Pueda Interesar de José Emilio Pacheco
Que otros hagan aún
el gran poema
los libros unitarios
las rotundas
obras que sean espejo
de armonía
A mí sólo me importa
el testimonio
del momento que pasa
las palabras
que dicta en su fluir
el tiempo en vuelo
La poesía que busco
es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida.
Actividad auditiva en clase: Jose Emilio Pacheco
En sus poemas Jose Emilio Pacheco nos cuenta de manera subjetiva las percepciones que él tiene de cualquier ‘cosa’, él impregna en sus poemas temáticas que se relacionan con la cotidianidad y los valores.
De gran humanidad, simpatía y modestia, junto con una portentosa erudición, fue reconocido como hombre de letras desde muy joven. En la década de los cincuenta ya figuraba en antologías al lado de los grandes poetas latinoamericanos. Estudió en La UNAM o Universidad Nacional Autónoma de México, donde inició sus actividades literarias en la revista Medio Siglo; tradujo del inglés y publicó libros de lírica y narrativa; también trabajó dirigiendo y editando colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos culturales. Al lado de Carlos Monsiváis, compartió la dirección del suplemento de la revista Estaciones; fue secretario de redacción de la Revista de la Universidad de México y de México en la Cultura, suplemento de Novedades, y fue jefe de redacción de La Cultura en México, suplemento de Siempre. Dirigió la colección Biblioteca del Estudiante Universitario publicada por la UNAM, que reúne obras literarias desde el pasado prehispánico al México contemporáneo. Es especialista en Literatura Mexicana del siglo XIX, así como profundo conocedor de la obra de Jorge Luis Borges, en cuyo honor dictó una serie de conferencias en 1999. Fue investigador del Centro de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desde hace décadas y ha sido profesor en la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Universidad de Maryland (College Park), en la Universidad de Essex y en algunas otras de Estados Unidos, Canadá, y Reino Unido.
Poema A Quien Pueda Interesar de José Emilio Pacheco
Que otros hagan aún
el gran poema
los libros unitarios
las rotundas
obras que sean espejo
de armonía
A mí sólo me importa
el testimonio
del momento que pasa
las palabras
que dicta en su fluir
el tiempo en vuelo
La poesía que busco
es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida.
Actividad auditiva en clase: Jose Emilio Pacheco
En sus poemas Jose Emilio Pacheco nos cuenta de manera subjetiva las percepciones que él tiene de cualquier ‘cosa’, él impregna en sus poemas temáticas que se relacionan con la cotidianidad y los valores.
Virgilio Piñera Llera
Fue un poeta, narrador y dramaturgo cubano.
Cursó sus primeros estudios en su localidad natal, pero en 1925 se trasladó con su familia a Camagüey, donde estudió el bachillerato. En 1938 se instaló en La Habana, en cuya universidad se doctoró en Filosofía y Letras en 1940. Ya el año anterior había empezado a publicar, sobre todo poemas, en la revista Espuela de plata, predecesora de Orígenes, en la que coincidió con José Lezama Lima. En 1941 vio la luz su primer poemario, Las furias, y ese mismo año escribió también la que es quizá su obra teatral más importante, Electra Garrigó.
En 1942 fundó la efímera revista Poeta, de la que fue director. Al año siguiente publicó el extenso poema La isla en peso, una de las cumbres de la poesía cubana, que fue, sin embargo, objetado por grandes poetas como Gastón Baquero o Eliseo Diego. Cuando en 1944 Lezama y Rodríguez Feo fundaron la revista Orígenes, Piñera formó parte del plantel inicial de colaboradores, a pesar de que mantenía importantes discrepancias estéticas con el grupo de poetas de la revista.
En febrero de 1946 viajó a Buenos Aires, donde residió, con algunas interrupciones, hasta 1958. Allí trabajó como funcionario del consulado de su país, como corrector de pruebas y como traductor. En la capital argentina hizo amistad con el escritor polaco Witold Gombrowicz, y formó parte del equipo de traductores que llevaron a cabo la versión castellana de Ferdydurke. Continuó colaborando con Orígenes con cuentos, ensayos y reseñas críticas. En 1948 se estrenó en La Habana Electra Garrigó, mal acogida por la crítica. Por entonces escribió otras obras teatrales: Jesús y Falsa alarma, obra considerada una de las primeras muestras de teatro del absurdo, anterior incluso a La cantante calva de Eugène Ionesco.
En 1952 publicó su primera novela, La carne de René. En 1955, tras el final de Orígenes, marcado por una agria disputa entre Lezama Lima y Rodríguez Feo, fundó con este último la revista Ciclón, de gran importancia en la historia de la literatura cubana. Por entonces colaboró también con la revista argentina Sur y con las francesas Lettres Nouvelles y Les Temps Modernes. En 1958 abandonó Argentina y se instaló definitivamente en Cuba, donde viviría hasta su muerte.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana, Piñera colaboró en el periódico Revolución y en su suplemento Lunes de Revolución. En 1960 reestrenó Electra Garrigó y publicó su Teatro completo. En 1968 recibió el Premio Casa de las Américas de teatro por Dos viejos pánicos. Recientemente en Mexico ha tenido una exitósa temporada una nueva interpretación de "Electra Garrigo" titulada "El Son de Electra" bajo la dirección del destacado creador Ramón Díaz y las actuaciones de Thais Valdés y Sandra Muñoz y en La Habana ha reaparecido esta obra bajo la dirección de Roberto Blanco y últimamente de Raul Martín con el Grupo: Teatral La Luna.
A partir de 1971 y hasta su muerte, Piñera sufrió un fuerte ostracismo por parte del régimen y de las instituciones culturales oficiales cubanas, en gran parte debido a su condición sexual, ya que nunca escondió su homosexualidad.[1] El famoso escritor cubano disidente Reinaldo Arenas, amigo de Piñera, cuenta ese episodio en sus memorias Antes que anochezca.
Como narrador, destaca por su humor negro, dentro de la línea del absurdo. Fue también un destacado traductor, y vertió al español obras de Jean Giono y de Witold Gombrowicz, entre muchos otros.
Cursó sus primeros estudios en su localidad natal, pero en 1925 se trasladó con su familia a Camagüey, donde estudió el bachillerato. En 1938 se instaló en La Habana, en cuya universidad se doctoró en Filosofía y Letras en 1940. Ya el año anterior había empezado a publicar, sobre todo poemas, en la revista Espuela de plata, predecesora de Orígenes, en la que coincidió con José Lezama Lima. En 1941 vio la luz su primer poemario, Las furias, y ese mismo año escribió también la que es quizá su obra teatral más importante, Electra Garrigó.
En 1942 fundó la efímera revista Poeta, de la que fue director. Al año siguiente publicó el extenso poema La isla en peso, una de las cumbres de la poesía cubana, que fue, sin embargo, objetado por grandes poetas como Gastón Baquero o Eliseo Diego. Cuando en 1944 Lezama y Rodríguez Feo fundaron la revista Orígenes, Piñera formó parte del plantel inicial de colaboradores, a pesar de que mantenía importantes discrepancias estéticas con el grupo de poetas de la revista.
En febrero de 1946 viajó a Buenos Aires, donde residió, con algunas interrupciones, hasta 1958. Allí trabajó como funcionario del consulado de su país, como corrector de pruebas y como traductor. En la capital argentina hizo amistad con el escritor polaco Witold Gombrowicz, y formó parte del equipo de traductores que llevaron a cabo la versión castellana de Ferdydurke. Continuó colaborando con Orígenes con cuentos, ensayos y reseñas críticas. En 1948 se estrenó en La Habana Electra Garrigó, mal acogida por la crítica. Por entonces escribió otras obras teatrales: Jesús y Falsa alarma, obra considerada una de las primeras muestras de teatro del absurdo, anterior incluso a La cantante calva de Eugène Ionesco.
En 1952 publicó su primera novela, La carne de René. En 1955, tras el final de Orígenes, marcado por una agria disputa entre Lezama Lima y Rodríguez Feo, fundó con este último la revista Ciclón, de gran importancia en la historia de la literatura cubana. Por entonces colaboró también con la revista argentina Sur y con las francesas Lettres Nouvelles y Les Temps Modernes. En 1958 abandonó Argentina y se instaló definitivamente en Cuba, donde viviría hasta su muerte.
Tras el triunfo de la Revolución Cubana, Piñera colaboró en el periódico Revolución y en su suplemento Lunes de Revolución. En 1960 reestrenó Electra Garrigó y publicó su Teatro completo. En 1968 recibió el Premio Casa de las Américas de teatro por Dos viejos pánicos. Recientemente en Mexico ha tenido una exitósa temporada una nueva interpretación de "Electra Garrigo" titulada "El Son de Electra" bajo la dirección del destacado creador Ramón Díaz y las actuaciones de Thais Valdés y Sandra Muñoz y en La Habana ha reaparecido esta obra bajo la dirección de Roberto Blanco y últimamente de Raul Martín con el Grupo: Teatral La Luna.
A partir de 1971 y hasta su muerte, Piñera sufrió un fuerte ostracismo por parte del régimen y de las instituciones culturales oficiales cubanas, en gran parte debido a su condición sexual, ya que nunca escondió su homosexualidad.[1] El famoso escritor cubano disidente Reinaldo Arenas, amigo de Piñera, cuenta ese episodio en sus memorias Antes que anochezca.
Como narrador, destaca por su humor negro, dentro de la línea del absurdo. Fue también un destacado traductor, y vertió al español obras de Jean Giono y de Witold Gombrowicz, entre muchos otros.
Robert Louis Stevenson
Es autor de algunas de las historias fantásticas y de aventuras más populares, como La isla del tesoro, El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde o La flecha negra adaptadas para niños y llevadas varias veces al cine en el siglo XX. Fue importante también su obra ensayística, breve pero decisiva en lo que se refiere a la estructura de la moderna novela de peripecias. Fue muy apreciado en su tiempo y siguió siéndolo después de su muerte. Considerado el escritor en inglés más clásico, tuvo continuidad en autores como Joseph Conrad, Graham Greene, G. K. Chesterton, H. G. Wells, y en los argentinos Bioy Casares y Jorge Luis Borges.
Ante la aparición de la novela naturalista o psicológica, Stevenson reivindicó el relato clásico de aventuras, en el que el carácter de los personajes se dibuja en la acción. Su estilo elegante y sobrio y la naturaleza de sus relatos y sus descripciones influyeron en escritores del siglo XX como ya se citó anteriormente.
Ante la aparición de la novela naturalista o psicológica, Stevenson reivindicó el relato clásico de aventuras, en el que el carácter de los personajes se dibuja en la acción. Su estilo elegante y sobrio y la naturaleza de sus relatos y sus descripciones influyeron en escritores del siglo XX como ya se citó anteriormente.
Eduardo Galeano
Es un periodista y escritor uruguayo, una de las personalidades más destacadas de la literatura latinoamericana.
Sus libros han sido traducidos a varios idiomas. Sus obras más conocidas son Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971), que han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Galeano niega ser un historiador: "Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable".
Galeano nació en Montevideo, Uruguay, en el seno de una familia descendiente de europeos, de clase media y católica. En su juventud trabajó como obrero de fábrica, pintor, mensajero, mecanógrafo, entre otros oficios. A los 14 años vendió su primer caricatura política a un semanario "El Sol" del Partido Socialista. Comenzó su carrera de periodista a inicios de los 60 como editor de "Marcha", un semanario influyente que tuvo como colaboradores a Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Manuel Maldonado, Denis y Roberto Fernández Retamar. Editó durante dos años el diario "Época".
En el Golpe de Estado del 27 de junio de 1973, Galeano fue encarcelado y obligado a dejar Uruguay. Su libro Las venas abiertas de América Latina fue censurado por los gobiernos militares derechistas de Uruguay, Argentina y Chile. Se fue a vivir a Argentina donde fundó el magazine cultural "Crisis". En 1976, se casa por tercera vez, al tiempo que es añadido a la lista de los condenados del escuadrón de la muerte de Videla, quien tomaba poder ese año. Vuela a España, donde escribe su famosa trilogía: Memoria del fuego, en 1984.
A inicios de 1985, Galeano retorna a Montevideo. En 2004, Galeano apoya la victoria de la alianza Frente Amplio y de Tabaré Vázquez. Escribe un artículo en el que menciona que la gente votó finalmente utizando el sentido común. En 2005, Galeano, junto a intelectuales de izquierda como Tariq Ali y Adolfo Pérez Esquivel se unen al comité consultivo de la reciente cadena de televisión latinoamericana TeleSUR.
En enero de 2006, Galeano se unió a figuras internacionales como García Márquez, Mario Benedetti, Ernesto Sabato, Thiago de Mello, Carlos Monsiváis, Pablo Armando Fernández, Jorge Enrique Adoum, Luis Rafael Sánchez, Mayra Montero, Ana Lydia Vega y Pablo Milanés, en la demanda de soberanía de Puerto Rico. Además firmaron en la proclamación de independencia de Puerto Rico.
El febrero de 2007, Galeano supera una operación para el tratamiento del cáncer de pulmón. En Noviembre de 2008, Galeano dice sobre la victoria de Obama "La Casa Blanca será la casa de Obama pronto, pero esa Casa Blanca fue construida por esclavos negros. Y me gustaría y espero que él nunca lo olvide". En abril de 2009, el presidente venezolano Hugo Chávez entrega una copia de "Las Venas Abiertas de América Latina" al presidente estadounidense Barack Obama durante la 5a Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España, Trinidad y Tobago.
En mayo de 2009, en una entrevista declaró que "no sólo Estados Unidos, sino algunos países europeos han sembrado dictaduras por todo el mundo. Y se sienten como si estuvieran capaces de enseñar lo que es democracia".
Sus libros han sido traducidos a varios idiomas. Sus obras más conocidas son Memoria del fuego (1986) y Las venas abiertas de América Latina (1971), que han sido traducidos a veinte idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Galeano niega ser un historiador: "Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable".
Galeano nació en Montevideo, Uruguay, en el seno de una familia descendiente de europeos, de clase media y católica. En su juventud trabajó como obrero de fábrica, pintor, mensajero, mecanógrafo, entre otros oficios. A los 14 años vendió su primer caricatura política a un semanario "El Sol" del Partido Socialista. Comenzó su carrera de periodista a inicios de los 60 como editor de "Marcha", un semanario influyente que tuvo como colaboradores a Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Manuel Maldonado, Denis y Roberto Fernández Retamar. Editó durante dos años el diario "Época".
En el Golpe de Estado del 27 de junio de 1973, Galeano fue encarcelado y obligado a dejar Uruguay. Su libro Las venas abiertas de América Latina fue censurado por los gobiernos militares derechistas de Uruguay, Argentina y Chile. Se fue a vivir a Argentina donde fundó el magazine cultural "Crisis". En 1976, se casa por tercera vez, al tiempo que es añadido a la lista de los condenados del escuadrón de la muerte de Videla, quien tomaba poder ese año. Vuela a España, donde escribe su famosa trilogía: Memoria del fuego, en 1984.
A inicios de 1985, Galeano retorna a Montevideo. En 2004, Galeano apoya la victoria de la alianza Frente Amplio y de Tabaré Vázquez. Escribe un artículo en el que menciona que la gente votó finalmente utizando el sentido común. En 2005, Galeano, junto a intelectuales de izquierda como Tariq Ali y Adolfo Pérez Esquivel se unen al comité consultivo de la reciente cadena de televisión latinoamericana TeleSUR.
En enero de 2006, Galeano se unió a figuras internacionales como García Márquez, Mario Benedetti, Ernesto Sabato, Thiago de Mello, Carlos Monsiváis, Pablo Armando Fernández, Jorge Enrique Adoum, Luis Rafael Sánchez, Mayra Montero, Ana Lydia Vega y Pablo Milanés, en la demanda de soberanía de Puerto Rico. Además firmaron en la proclamación de independencia de Puerto Rico.
El febrero de 2007, Galeano supera una operación para el tratamiento del cáncer de pulmón. En Noviembre de 2008, Galeano dice sobre la victoria de Obama "La Casa Blanca será la casa de Obama pronto, pero esa Casa Blanca fue construida por esclavos negros. Y me gustaría y espero que él nunca lo olvide". En abril de 2009, el presidente venezolano Hugo Chávez entrega una copia de "Las Venas Abiertas de América Latina" al presidente estadounidense Barack Obama durante la 5a Cumbre de las Américas, celebrada en Puerto España, Trinidad y Tobago.
En mayo de 2009, en una entrevista declaró que "no sólo Estados Unidos, sino algunos países europeos han sembrado dictaduras por todo el mundo. Y se sienten como si estuvieran capaces de enseñar lo que es democracia".
Ramón Gómez de la Serna
Fue un prolífico escritor y periodista vanguardista español, generalmente adscrito a la Generación de 1914 o Novecentismo, e inventor del género literario conocido como greguería. Posee una obra literaria extensa que va desde el ensayo costumbrista, la biografía (escribió una sobre Valle Inclán, Azorín y sobre sí mismo: automoribundia), la novela, el teatro.
«Ramón», como le gustaba que le llamaran, escribió un centenar de libros, la gran mayoría traducidos a varios idiomas. Divulgó las vanguardias europeas desde su concurrida tertulia, en el café de Pombo, inmortalizada por su amigo el pintor y escritor expresionista José Gutiérrez Solana. Escribió especialmente biografías donde el personaje reseñado era en realidad una excusa para la divagación y la acumulación de anécdotas verdaderas o inventadas.
La vida de Ramón ha sido recogida por varios escritores biógrafos: algunos de ellos, amigos suyos. Una de las biografías de referencia fue escrita por él mismo durante su periodo de auto-exilio en Buenos Aires a la edad de sesenta años. El periodo que comprende su vida va desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Este periodo fue testigo de grandes cambios sociales y políticos en Europa y España. Fue importante su papel como vehículo de entrada en España de las vanguardias.
Ramón empieza a colaborar con la Revista de Occidente (colaboración que no abandonará hasta 1936), es en esta época de los años veinte cuando empieza a elaborar biografías: Colette, Apollinaire y Jean de Gourmont. El ambiente de Madrid estaba marcado por la dictadura de Primo de Rivera, muchos intelectuales se habían declarado contrarios al régimen. Ramón buscando otros aires decide ir a vivir a Nápoles, se establece en Rivera de Chiaia número 185 y sigue enviando sus colaboraciones a El Sol y La Voz. Vive durante dos años en Nápoles, pero acaba regresando finalmente a su Torreón de Velázquez. Entre las novedades a las que se enfrenta, se encuentra la radio en España (en el que participa), el cine. Es en este regreso cuando se empieza a interesar en la tauromaquia (en 1926 publica una novela titulada «Torero Caracho»). Sus libros comienzan a traducirse a otros idiomas.
Ramón Gómez de la Serna fue un prolífico biógrafo, en su labor se llega a retratar a sí mismo. Las obras que tratan de biografías son elegidas por Ramón por una cierta afinidad personal.
«Ramón», como le gustaba que le llamaran, escribió un centenar de libros, la gran mayoría traducidos a varios idiomas. Divulgó las vanguardias europeas desde su concurrida tertulia, en el café de Pombo, inmortalizada por su amigo el pintor y escritor expresionista José Gutiérrez Solana. Escribió especialmente biografías donde el personaje reseñado era en realidad una excusa para la divagación y la acumulación de anécdotas verdaderas o inventadas.
La vida de Ramón ha sido recogida por varios escritores biógrafos: algunos de ellos, amigos suyos. Una de las biografías de referencia fue escrita por él mismo durante su periodo de auto-exilio en Buenos Aires a la edad de sesenta años. El periodo que comprende su vida va desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Este periodo fue testigo de grandes cambios sociales y políticos en Europa y España. Fue importante su papel como vehículo de entrada en España de las vanguardias.
Ramón empieza a colaborar con la Revista de Occidente (colaboración que no abandonará hasta 1936), es en esta época de los años veinte cuando empieza a elaborar biografías: Colette, Apollinaire y Jean de Gourmont. El ambiente de Madrid estaba marcado por la dictadura de Primo de Rivera, muchos intelectuales se habían declarado contrarios al régimen. Ramón buscando otros aires decide ir a vivir a Nápoles, se establece en Rivera de Chiaia número 185 y sigue enviando sus colaboraciones a El Sol y La Voz. Vive durante dos años en Nápoles, pero acaba regresando finalmente a su Torreón de Velázquez. Entre las novedades a las que se enfrenta, se encuentra la radio en España (en el que participa), el cine. Es en este regreso cuando se empieza a interesar en la tauromaquia (en 1926 publica una novela titulada «Torero Caracho»). Sus libros comienzan a traducirse a otros idiomas.
Ramón Gómez de la Serna fue un prolífico biógrafo, en su labor se llega a retratar a sí mismo. Las obras que tratan de biografías son elegidas por Ramón por una cierta afinidad personal.
MODERNISMO
El término modernismo denomina a un movimiento literario que se desarrolló entre los años 1880-1910, fundamentalmente en el ámbito de la poesía, que se caracterizó por una ambigua rebeldía creativa, un refinamiento narcisista y aristocrático, el culturalismo cosmopolita y una profunda renovación estética del lenguaje y la métrica.
Se conoce por modernismo a la forma hispánica de la crisis universal de las letras y del espíritu y que se manifiesta en el arte, la ciencia, la religión y la política. En ciertos aspectos su eco se percibe en movimientos y en corrientes posteriores. En las raíces del Modernismo hay un profundo desacuerdo con la civilización burguesa
Escritores modernistas colombianos.
José Asunción Silva (Bogotá, 1865 - Bogotá, 1896) realizó su educación de forma autodidacta desde que abandonó los estudios en 1878. Viajó a París y vivió en Londres y en Suiza. Se suicidó tras el fracaso del negocio familiar y las consiguientes deudas, la muerte de su hermana y de su abuelo y la pérdida de gran parte de su obra en un naufragio. Su obra poética conocida es, por tanto, escasa, aunque se destaca por su innovación y por su gran contenido modernista. Lo más recordado de su obra son los Nocturnos.
Artículo principal: Guillermo Valencia Castillo
Guillermo Valencia Castillo (Popayán, 1873 - Popayán, 1943), fue un poeta, diplomático y político con una gran trayectoria, quien llegó a ser en dos ocasiones candidato a Presidente de la República de Colombia y ocupá una banca de senador. Hijo de una familia de origen español, se empezó a interesar por la poesía en un colegio de sacerdotes franceses. Viajó a París, donde conoció a Darío. Se convirtió en uno de los más importantes modernistas al publicarRitos (1899). Años después, su hijo Guillermo León Valencia fue Presidente de Colombia entre 1962 y 1966.
El Modernismo en Colombia no difiere en gran medida del Modernismo latinoamericano; en definitiva, todo aquello que afirman los románticos lo niegan los modernistas, por lo que no se canta a la abeja sino al cisne. La revista colombiana modernista es Gris, dirigida por Max Grillo, Salomón Parra Aguilera y Ricardo Tirado desde 1892 a 1896. En 1894, Silva publica Nocturno y en 1899 Guillermo Valencia Ritos, inaugurando así una nueva época. La experimentación formal de los modernistas va más allá de los románticos, innovan en metros, en lenguaje y en temáticas. La nación ahora se transmite con la exaltación a individualidades de las letras y la cultura, y se canta a las ciudades, de allí la famosa frase: “La Atenas Sudamericana”. Las tendencias colombianas que se advierten son en contra o a favor de la obra de Valencia, puesto que el Modernismo apenas deja un poeta: Guillermo Valencia, y dos poetas solitarios, José Asunción Silva y Porfirio Barba Jacob (Cf. Ayala Poveda, p. 116).
Baldomero Sanín Cano es señalado como el “crítico del modernismo” por Gómez Restrepo y posteriormente por Maya. También Sanín Cano fue reconocido por desempeñarse como guía del nuevo grupo de escritores que tienen intenciones de renovar las formas literarias según las corrientes de ultramar. Por lo cual, Sanín Cano se convierte no sólo en el crítico, sino en el divulgador y promotor de las escuelas y teorías que se relacionan con el Modernismo; gracias a él, el movimiento logra unidad de propósitos y plenitud de realización. Para iniciar la revolución modernista es necesario el coraje de Sanín Cano, puesto que es inevitable enfrentarse a la tradición y a los hábitos mentales que se oponen en dicho momento a cualquier cambio, representados en Miguel Antonio Caro y en Pombo; es ésta la razón por la cual en Colombia el Modernismo se convierte en una revolución completa, a diferencia del resto de los países del continente. Sin embargo, precisa Maya, sin Silva y sin Valencia, la labor de Sanín Cano no hubiera sido productiva o se hubiera quedado simplemente en la iniciación teórica.
La influencia de países como Francia, Alemania e Inglaterra es decisiva para la formación de la estética modernista americana. España, en un primer momento, no cuenta con buena acogida, por lo que el Modernismo es, asegura Maya, “una especie de segunda independencia de España, al menos en sus orígenes” (p. 23). El Modernismo surgido en América es “cosmopolita”, éste intenta integrar todas las literaturas y doctrinas en una sola visión, y, a diferencia del Modernismo de origen español, dirigido en un sentido histórico y nacional de la tierra, el Modernismo americano exalta lo foráneo, ahogando así lo autóctono. Además, cuando desaparece el Romanticismo y el Realismo de la crítica, de la novela, la poesía y del teatro, el Modernismo busca nuevas proyecciones en el plano de la inteligencia, explorando terrenos de la conciencia; por lo que el hombre como sujeto de investigación y la psicología aportan nuevas perspectivas a la estética modernista. Ante los excesos del Naturalismo, con sus exposiciones sobre la miseria fisiológica de las razas humanas, el Modernismo decide mirar hacia lo decorativo y fastuoso, revelando las exquisiteces del hombre civilizado.
El cultivo del “Yo” es otro de los rasgos modernistas en el cual se exaltan las potencias vitales del individuo, así, después de cultivarlo y moldearlo, se dirige contra la vulgaridad de los demás. En Valencia, por ejemplo, el cultivo del “Yo” se descubre en el acicalamiento espiritual y en la compostura interior, reflejados en el cuidado de las frases y en la exhibición de su saber. De esta forma, los modernistas se caracterizan por su sincretismo, en un intento por acabar con los fanatismos y armonizar las doctrinas, conciliando ideas que se suponen contrarias: “El pontífice León XIII definió el modernismo religioso como el conjunto de todas las herejías. Otro tanto podría decirse, con sentido laico, de la escuela literaria que lleva el mismo nombre, y que fue una ramificación intelectual de la heterodoxia religiosa del siglo XIX” (Maya, p. 36).
Silva es reconocido por Maya, y también por Charry Lara, como el precursor del Modernismo y Valencia como el artista que lleva dicho movimiento a la plenitud en Colombia; del resto de modernistas colombianos sólo se destaca la obra de Víctor Londoño, quien además es reconocido por ser el teórico del Modernismo, por su cercanía con el arte de Valencia. Sin embargo, precisa Maya, los versos de Silva son precursores de la revolución modernista, mas su prosa es fruto de esa revolución en etapa de madurez; el arte de Silva se basa en los viejos temas románticos, pero es modernista porque traslada a la sensibilidad lo perteneciente al plano del sentimiento, disminuyendo así los excesos de lo anecdótico y de lo personal. “La prosa de Silva en De sobremesa, es la prosa modernista en su plena madurez. En Silva culmina la evolución de este género, pero culmina con exceso, pues lleva la reacción al extremo contrario” (Maya, p. 91). La influencia de Rubén Darío “fue lánguida y casi nula en los orígenes de la nueva escuela” (p. 25), por lo cual no se advierte en Ritos la presencia del escritor nicaragüense.
Los centenaristas son la segunda generación modernista, sus mentores ya no son europeos sino que siguen la línea del grupo colombiano precedente. Céspedes, Castillo, Rasch Isla, Liévano y en menos grado Barba Jacob, continúan la estética de Silva, Valencia y Londoño. Los centenaristas abandonan temas anteriores como el tópico griego, y acentúan la expresión lírica, cuidando la técnica métrica; renuncian a la posición polémica y gozan de las conquistas hechas anteriormente, disminuyen su curiosidad por los avances de la cultura extranjera y su radio de acción mental. La etapa inicial del grupo Los Nuevos es la última onda modernista en Colombia, entre ellos destacan Umaña Bernal, León de Greiff, Rafael Vásquez y Pardo García (Cf. Maya, p. 144-145).
Asegura Maya que el Modernismo abre el campo de la visión artística y los dominios del hombre y la cultura como no lo hicieron ni el Renacimiento erudito ni el Romanticismo nacionalista, puesto que “Murió el modernismo, al menos como escuela y tendencia, después de haber removido el ambiente de su siglo con fuerza comparable a la del Renacimiento, y con resultados mucho más fecundos y perdurables que lo que pueden deducirse, como consecuencia de la batalla romántica” (p. 146-147).
Una falla que revela Charry Lara de Valencia y, en general, de todos los modernistas hispanoamericanos es que sus obras son más producto de la lectura de otros libros que de las mismas emociones de los escritores, aunque no deja de desconocer que la experiencia intelectual es tan importante como la vital (Cf. 1985, p. 29). Charry Lara ve al Modernismo como el movimiento que reitera la rebeldía romántica, apoyándose en las palabras de Octavio Paz, para quien “el modernismo fue nuestro verdadero romanticismo” (1985, p. 45), y de Sanín Cano, quien lo califica como una derivación del Romanticismo. La obra que para Charry Lara marca la ruptura definitiva de la nueva poesía colombiana con el Modernismo es Canciones para iniciar una fiesta de Eduardo Carranza, publicada en 1936.
La crítica al Modernismo en Colombia está representada básicamente en dos autores: Luis María Mora y Tomás Carrasquilla, para quienes el movimiento es simplemente un fenómeno de decadencia.
Se conoce por modernismo a la forma hispánica de la crisis universal de las letras y del espíritu y que se manifiesta en el arte, la ciencia, la religión y la política. En ciertos aspectos su eco se percibe en movimientos y en corrientes posteriores. En las raíces del Modernismo hay un profundo desacuerdo con la civilización burguesa
Escritores modernistas colombianos.
José Asunción Silva (Bogotá, 1865 - Bogotá, 1896) realizó su educación de forma autodidacta desde que abandonó los estudios en 1878. Viajó a París y vivió en Londres y en Suiza. Se suicidó tras el fracaso del negocio familiar y las consiguientes deudas, la muerte de su hermana y de su abuelo y la pérdida de gran parte de su obra en un naufragio. Su obra poética conocida es, por tanto, escasa, aunque se destaca por su innovación y por su gran contenido modernista. Lo más recordado de su obra son los Nocturnos.
Artículo principal: Guillermo Valencia Castillo
Guillermo Valencia Castillo (Popayán, 1873 - Popayán, 1943), fue un poeta, diplomático y político con una gran trayectoria, quien llegó a ser en dos ocasiones candidato a Presidente de la República de Colombia y ocupá una banca de senador. Hijo de una familia de origen español, se empezó a interesar por la poesía en un colegio de sacerdotes franceses. Viajó a París, donde conoció a Darío. Se convirtió en uno de los más importantes modernistas al publicarRitos (1899). Años después, su hijo Guillermo León Valencia fue Presidente de Colombia entre 1962 y 1966.
El Modernismo en Colombia no difiere en gran medida del Modernismo latinoamericano; en definitiva, todo aquello que afirman los románticos lo niegan los modernistas, por lo que no se canta a la abeja sino al cisne. La revista colombiana modernista es Gris, dirigida por Max Grillo, Salomón Parra Aguilera y Ricardo Tirado desde 1892 a 1896. En 1894, Silva publica Nocturno y en 1899 Guillermo Valencia Ritos, inaugurando así una nueva época. La experimentación formal de los modernistas va más allá de los románticos, innovan en metros, en lenguaje y en temáticas. La nación ahora se transmite con la exaltación a individualidades de las letras y la cultura, y se canta a las ciudades, de allí la famosa frase: “La Atenas Sudamericana”. Las tendencias colombianas que se advierten son en contra o a favor de la obra de Valencia, puesto que el Modernismo apenas deja un poeta: Guillermo Valencia, y dos poetas solitarios, José Asunción Silva y Porfirio Barba Jacob (Cf. Ayala Poveda, p. 116).
Baldomero Sanín Cano es señalado como el “crítico del modernismo” por Gómez Restrepo y posteriormente por Maya. También Sanín Cano fue reconocido por desempeñarse como guía del nuevo grupo de escritores que tienen intenciones de renovar las formas literarias según las corrientes de ultramar. Por lo cual, Sanín Cano se convierte no sólo en el crítico, sino en el divulgador y promotor de las escuelas y teorías que se relacionan con el Modernismo; gracias a él, el movimiento logra unidad de propósitos y plenitud de realización. Para iniciar la revolución modernista es necesario el coraje de Sanín Cano, puesto que es inevitable enfrentarse a la tradición y a los hábitos mentales que se oponen en dicho momento a cualquier cambio, representados en Miguel Antonio Caro y en Pombo; es ésta la razón por la cual en Colombia el Modernismo se convierte en una revolución completa, a diferencia del resto de los países del continente. Sin embargo, precisa Maya, sin Silva y sin Valencia, la labor de Sanín Cano no hubiera sido productiva o se hubiera quedado simplemente en la iniciación teórica.
La influencia de países como Francia, Alemania e Inglaterra es decisiva para la formación de la estética modernista americana. España, en un primer momento, no cuenta con buena acogida, por lo que el Modernismo es, asegura Maya, “una especie de segunda independencia de España, al menos en sus orígenes” (p. 23). El Modernismo surgido en América es “cosmopolita”, éste intenta integrar todas las literaturas y doctrinas en una sola visión, y, a diferencia del Modernismo de origen español, dirigido en un sentido histórico y nacional de la tierra, el Modernismo americano exalta lo foráneo, ahogando así lo autóctono. Además, cuando desaparece el Romanticismo y el Realismo de la crítica, de la novela, la poesía y del teatro, el Modernismo busca nuevas proyecciones en el plano de la inteligencia, explorando terrenos de la conciencia; por lo que el hombre como sujeto de investigación y la psicología aportan nuevas perspectivas a la estética modernista. Ante los excesos del Naturalismo, con sus exposiciones sobre la miseria fisiológica de las razas humanas, el Modernismo decide mirar hacia lo decorativo y fastuoso, revelando las exquisiteces del hombre civilizado.
El cultivo del “Yo” es otro de los rasgos modernistas en el cual se exaltan las potencias vitales del individuo, así, después de cultivarlo y moldearlo, se dirige contra la vulgaridad de los demás. En Valencia, por ejemplo, el cultivo del “Yo” se descubre en el acicalamiento espiritual y en la compostura interior, reflejados en el cuidado de las frases y en la exhibición de su saber. De esta forma, los modernistas se caracterizan por su sincretismo, en un intento por acabar con los fanatismos y armonizar las doctrinas, conciliando ideas que se suponen contrarias: “El pontífice León XIII definió el modernismo religioso como el conjunto de todas las herejías. Otro tanto podría decirse, con sentido laico, de la escuela literaria que lleva el mismo nombre, y que fue una ramificación intelectual de la heterodoxia religiosa del siglo XIX” (Maya, p. 36).
Silva es reconocido por Maya, y también por Charry Lara, como el precursor del Modernismo y Valencia como el artista que lleva dicho movimiento a la plenitud en Colombia; del resto de modernistas colombianos sólo se destaca la obra de Víctor Londoño, quien además es reconocido por ser el teórico del Modernismo, por su cercanía con el arte de Valencia. Sin embargo, precisa Maya, los versos de Silva son precursores de la revolución modernista, mas su prosa es fruto de esa revolución en etapa de madurez; el arte de Silva se basa en los viejos temas románticos, pero es modernista porque traslada a la sensibilidad lo perteneciente al plano del sentimiento, disminuyendo así los excesos de lo anecdótico y de lo personal. “La prosa de Silva en De sobremesa, es la prosa modernista en su plena madurez. En Silva culmina la evolución de este género, pero culmina con exceso, pues lleva la reacción al extremo contrario” (Maya, p. 91). La influencia de Rubén Darío “fue lánguida y casi nula en los orígenes de la nueva escuela” (p. 25), por lo cual no se advierte en Ritos la presencia del escritor nicaragüense.
Los centenaristas son la segunda generación modernista, sus mentores ya no son europeos sino que siguen la línea del grupo colombiano precedente. Céspedes, Castillo, Rasch Isla, Liévano y en menos grado Barba Jacob, continúan la estética de Silva, Valencia y Londoño. Los centenaristas abandonan temas anteriores como el tópico griego, y acentúan la expresión lírica, cuidando la técnica métrica; renuncian a la posición polémica y gozan de las conquistas hechas anteriormente, disminuyen su curiosidad por los avances de la cultura extranjera y su radio de acción mental. La etapa inicial del grupo Los Nuevos es la última onda modernista en Colombia, entre ellos destacan Umaña Bernal, León de Greiff, Rafael Vásquez y Pardo García (Cf. Maya, p. 144-145).
Asegura Maya que el Modernismo abre el campo de la visión artística y los dominios del hombre y la cultura como no lo hicieron ni el Renacimiento erudito ni el Romanticismo nacionalista, puesto que “Murió el modernismo, al menos como escuela y tendencia, después de haber removido el ambiente de su siglo con fuerza comparable a la del Renacimiento, y con resultados mucho más fecundos y perdurables que lo que pueden deducirse, como consecuencia de la batalla romántica” (p. 146-147).
Una falla que revela Charry Lara de Valencia y, en general, de todos los modernistas hispanoamericanos es que sus obras son más producto de la lectura de otros libros que de las mismas emociones de los escritores, aunque no deja de desconocer que la experiencia intelectual es tan importante como la vital (Cf. 1985, p. 29). Charry Lara ve al Modernismo como el movimiento que reitera la rebeldía romántica, apoyándose en las palabras de Octavio Paz, para quien “el modernismo fue nuestro verdadero romanticismo” (1985, p. 45), y de Sanín Cano, quien lo califica como una derivación del Romanticismo. La obra que para Charry Lara marca la ruptura definitiva de la nueva poesía colombiana con el Modernismo es Canciones para iniciar una fiesta de Eduardo Carranza, publicada en 1936.
La crítica al Modernismo en Colombia está representada básicamente en dos autores: Luis María Mora y Tomás Carrasquilla, para quienes el movimiento es simplemente un fenómeno de decadencia.
Ensayos de cada capítulo…...
La literatura y los estudios literarios.
La literatura es un arte que comunica y expresa y tiene como instrumento las palabras. Sin embargo literatura también es el conjunto de autores y sus respectivas obras. Es mediante la literatura que muchos autores pueden expresar sus vivencias, sus conocimientos, sus ideas, etc.
Encontrarle importancia a los estudios literarios se ha convertido en un problema. Para muchos el sólo hecho que el tema literario llegue a ser irracional crea cierta duda sobre lo importante que es para la literatura que sea estudiada.
Algunos teóricos niegan que los estudios literarios sean conocimientos sin embargo la literatura necesita de alguien que la estudie, es decir, el estudioso de la literatura debe hablar en términos claros y coherentes de su experiencia con la literatura.
En mi opinión creo que es imposible que la literatura sobreviva con la sola lectura, pues es imposible leer algún autor de la literatura y no cuestionarse acerca de lo leído o sencillamente querer saber más y estudiar a fondo el autor o su obra.
Para que la literatura, sus autores y sus respectivas obras cobren importancia se necesita quien los indague, quien los cuestione, quien los estudie.
Naturaleza de la literatura.
La literatura no sólo nos muestra lindos textos o hermosas poesías, sino que también debe estudiar la civilización, las épocas, es decir, la historia.
En este sentido las historias literarias estudian a filósofos, teólogo, moralistas, políticos y algunos hombres de la ciencia.
Pero es importante aclara que el historiador de literatura no se convierte en historiador propiamente, sino que pasa a ser un compilador y un cohibido intruso.
En ese sentido identificar la literatura con la historia de la civilización equivale a dejar a un lado los métodos propios de la literatura.
La literatura como tal utiliza al lenguaje como elemento fundamental, sin embargo este no debe convertirse en un elemento inerte sino que debe convertirse en una creación humana, que es pensada, actuado, hablada, etc.
El lenguaje literario tiene un toque de sensacionalidad o de expresividad que impregnan los autores en sus obras, con el fin de llegar y persuadir al lector.
Es por esto que se puede hacer una distinción del lenguaje literario del lenguaje científico, por ejemplo la textura sonora es diferente y menos importante en un novela que en ciertos poemas líricos. El elemento expresivo será mucho menor en una “novela objetiva” que disimule la actitud del escritor que en una composición lírica “personal”, entonces ese elemento expresivo se hará visible en la manera que el escritor impregne su cuota personal y muestre su actitud.
Función de la literatura.
La naturaleza de las cosas proviene de su utilidad, es decir, para aquello que sirve y es bueno.
Desde otro punto la lectura de una historia de la estética se podría resumir como una dialéctica en que la tesis y la antítesis son el dulce y el utile, es decir, que la poesía es dulce y útil.
Es común que la literatura se le crea como algo entretenido o evasivo sin embargo es el lector el que debe dale un calificativo a esa buena literatura.
Cuando una obra literaria funciona bien, las notas de placer y de utilidad que son lo “dulce” y “útil” no solo deben coexistir, sino que deben fundirse.
El placer de la literatura no se escoge de una larga lista de placeres, pues la literatura es un placer superior, y en el mismo sentido la utilidad de dicha literatura es igual de placentera.
La poesía tiene una función primera y principal que es la fidelidad de su propia naturaleza.
En definitiva la naturaleza de las cosas es la cosa en si, por ende la naturaleza de la literatura o de la poesía es la misma literatura o la misma poesía.
Teoría, crítica e historias literarias
La labor de la persona que estudia la literatura es la “investigación”, es decir, que se debe hacer un búsqueda preliminar de material del cual se investigara.
El ejemplo que plantea el autor en el texto me parece interesante pues muchos de nosotros pensamos que podemos estar sentados en nuestra casa muy cómodos y tomando un café, sin embargo la investigación implica que vamos a una biblioteca miremos mil libros, analicemos la información. En ese sentido las percepciones de la investigación en casa o en la biblioteca cambian.
El término “investigación” hace pensar en ciertas operaciones preliminares, cuya extensión y naturaleza varían mucho con la naturaleza del problema.
Hay muchas diferencias entre los términos “teoría literaria y crítica literaria”, por ejemplo la el término crítica literaria se utiliza a menudo de modo que acaba por comprender toda la teoría literaria; pero este uso ignora una provechosa distinción. Y el término “teoría litería” podría comprender propiamente la necesaria “teoría crítica literaria” y la “teoría de la historia literaria”…
La literatura es un arte que comunica y expresa y tiene como instrumento las palabras. Sin embargo literatura también es el conjunto de autores y sus respectivas obras. Es mediante la literatura que muchos autores pueden expresar sus vivencias, sus conocimientos, sus ideas, etc.
Encontrarle importancia a los estudios literarios se ha convertido en un problema. Para muchos el sólo hecho que el tema literario llegue a ser irracional crea cierta duda sobre lo importante que es para la literatura que sea estudiada.
Algunos teóricos niegan que los estudios literarios sean conocimientos sin embargo la literatura necesita de alguien que la estudie, es decir, el estudioso de la literatura debe hablar en términos claros y coherentes de su experiencia con la literatura.
En mi opinión creo que es imposible que la literatura sobreviva con la sola lectura, pues es imposible leer algún autor de la literatura y no cuestionarse acerca de lo leído o sencillamente querer saber más y estudiar a fondo el autor o su obra.
Para que la literatura, sus autores y sus respectivas obras cobren importancia se necesita quien los indague, quien los cuestione, quien los estudie.
Naturaleza de la literatura.
La literatura no sólo nos muestra lindos textos o hermosas poesías, sino que también debe estudiar la civilización, las épocas, es decir, la historia.
En este sentido las historias literarias estudian a filósofos, teólogo, moralistas, políticos y algunos hombres de la ciencia.
Pero es importante aclara que el historiador de literatura no se convierte en historiador propiamente, sino que pasa a ser un compilador y un cohibido intruso.
En ese sentido identificar la literatura con la historia de la civilización equivale a dejar a un lado los métodos propios de la literatura.
La literatura como tal utiliza al lenguaje como elemento fundamental, sin embargo este no debe convertirse en un elemento inerte sino que debe convertirse en una creación humana, que es pensada, actuado, hablada, etc.
El lenguaje literario tiene un toque de sensacionalidad o de expresividad que impregnan los autores en sus obras, con el fin de llegar y persuadir al lector.
Es por esto que se puede hacer una distinción del lenguaje literario del lenguaje científico, por ejemplo la textura sonora es diferente y menos importante en un novela que en ciertos poemas líricos. El elemento expresivo será mucho menor en una “novela objetiva” que disimule la actitud del escritor que en una composición lírica “personal”, entonces ese elemento expresivo se hará visible en la manera que el escritor impregne su cuota personal y muestre su actitud.
Función de la literatura.
La naturaleza de las cosas proviene de su utilidad, es decir, para aquello que sirve y es bueno.
Desde otro punto la lectura de una historia de la estética se podría resumir como una dialéctica en que la tesis y la antítesis son el dulce y el utile, es decir, que la poesía es dulce y útil.
Es común que la literatura se le crea como algo entretenido o evasivo sin embargo es el lector el que debe dale un calificativo a esa buena literatura.
Cuando una obra literaria funciona bien, las notas de placer y de utilidad que son lo “dulce” y “útil” no solo deben coexistir, sino que deben fundirse.
El placer de la literatura no se escoge de una larga lista de placeres, pues la literatura es un placer superior, y en el mismo sentido la utilidad de dicha literatura es igual de placentera.
La poesía tiene una función primera y principal que es la fidelidad de su propia naturaleza.
En definitiva la naturaleza de las cosas es la cosa en si, por ende la naturaleza de la literatura o de la poesía es la misma literatura o la misma poesía.
Teoría, crítica e historias literarias
La labor de la persona que estudia la literatura es la “investigación”, es decir, que se debe hacer un búsqueda preliminar de material del cual se investigara.
El ejemplo que plantea el autor en el texto me parece interesante pues muchos de nosotros pensamos que podemos estar sentados en nuestra casa muy cómodos y tomando un café, sin embargo la investigación implica que vamos a una biblioteca miremos mil libros, analicemos la información. En ese sentido las percepciones de la investigación en casa o en la biblioteca cambian.
El término “investigación” hace pensar en ciertas operaciones preliminares, cuya extensión y naturaleza varían mucho con la naturaleza del problema.
Hay muchas diferencias entre los términos “teoría literaria y crítica literaria”, por ejemplo la el término crítica literaria se utiliza a menudo de modo que acaba por comprender toda la teoría literaria; pero este uso ignora una provechosa distinción. Y el término “teoría litería” podría comprender propiamente la necesaria “teoría crítica literaria” y la “teoría de la historia literaria”…
Ryunosuke Akutagawa (1892-1927)
Fue un escritor japonés nacido en Tokio, en 1892. Realizó sus estudios en la Universidad de su ciudad natal.
En sus obras se describe y plasma las formas de vida del Japón feudal, en una mezcla de la antigua literatura japonesa con las influencias de la narrativa europea de autores como France, Wilde, Symonds, Loti. Sus escritos neorrealistas reaccionan contra el naturalismo y el neorromanticismo. Fue ensayista, poeta, crítico y cuentista, con estilo y técnica brillantes.
El primer cuento que publicó fue Rashomon, en 1915. Fue combinado con un relato posterior, "En el bosque”, para ser usados como argumento para el rodaje de la película Rashomon (1950).
Escribió otros cuentos como La nariz, Kesa y Moritò, En el bosque, El biombo del infierno. Su última obra importante fue El engranaje (1927), una fábula sobre criaturas semejantes a duendes que reflejaba su depresión de aquella época.
Se suicidó en julio de 1927.
En sus obras se describe y plasma las formas de vida del Japón feudal, en una mezcla de la antigua literatura japonesa con las influencias de la narrativa europea de autores como France, Wilde, Symonds, Loti. Sus escritos neorrealistas reaccionan contra el naturalismo y el neorromanticismo. Fue ensayista, poeta, crítico y cuentista, con estilo y técnica brillantes.
El primer cuento que publicó fue Rashomon, en 1915. Fue combinado con un relato posterior, "En el bosque”, para ser usados como argumento para el rodaje de la película Rashomon (1950).
Escribió otros cuentos como La nariz, Kesa y Moritò, En el bosque, El biombo del infierno. Su última obra importante fue El engranaje (1927), una fábula sobre criaturas semejantes a duendes que reflejaba su depresión de aquella época.
Se suicidó en julio de 1927.
EL MONO GRAMÁTICO
“NO ESTA LENO Y REPLETO, TODO–ESTÁ–HUECO ESTÁ HENCHADO DE SÍ, LO QUE TOCAMOS Y VEMOS Y OIMOS Y GUSTAMOS Y OLEMOS Y PENSAMOS, LAS REALIDADES QUE INVENTAMOS Y LAS REALIDADES QUE NOS TOCAN, NOS MIRAN, NOS VEN Y NOS INVENTAN”
La realidad comprende ciertos factores que puede hacer que como seres humanos la captemos de diversas maneras.
El ver, el oler, el escribir, el tocar obedecen a una serie de percepciones de una misma realidad, lo que cambia es la manera en que podemos interpretar o sentir esa realidad.
Poniendo el caso del árbol que menciona Octavio Paz en su libro el Mono gramático, el arbolito es una realidad, éste puede general en mi una sensación o percepción, sin embargo esa percepción varía de acuerdo a la manera lingüística o verbal que utiliza para describir esa percepción, por ejemplo puedo escribir algo del árbol, pero al momento de hablar de dicho árbol la sensación cambia pues no va a ser lo mismo escribir que hablar de X realidad.
La realidad comprende ciertos factores que puede hacer que como seres humanos la captemos de diversas maneras.
El ver, el oler, el escribir, el tocar obedecen a una serie de percepciones de una misma realidad, lo que cambia es la manera en que podemos interpretar o sentir esa realidad.
Poniendo el caso del árbol que menciona Octavio Paz en su libro el Mono gramático, el arbolito es una realidad, éste puede general en mi una sensación o percepción, sin embargo esa percepción varía de acuerdo a la manera lingüística o verbal que utiliza para describir esa percepción, por ejemplo puedo escribir algo del árbol, pero al momento de hablar de dicho árbol la sensación cambia pues no va a ser lo mismo escribir que hablar de X realidad.
La Imaginación
La actividad imaginativa se caracteriza por la capacidad de crear mundos fantásticos íntimos y propios donde el sujeto es generalmente el protagonista y donde no existe ni límites ni restricciones de ninguna clase para el impulso de su libertad. Fundamentalmente consiste en formar representaciones de objetos, cosas situaciones o afectos, etc. en ausencia de esos objetos o cosas.
Pero la actividad imaginativa no es sólo una representación y actualización del pasado, sino que abarca también la posibilidad de proyección en el futuro de anticipación en ese mismo futuro, de la construcción de utopías y de la liberación del estrecho horizonte del presente.
Mediante la actividad imaginativa podemos realizar dos funciones de máxima importancia en el psiquismo humano: La reconstrucción del pasado, la anticipación del futuro
Factores de la imaginación
La imaginación, como cualquier otra actividad humana depende de distintos factores que influyen en ella, al tiempo que la condición:
• Factores de tipo interno: Son las tendencias individuales, el tipo de asociación, el estado de humor, las experiencias anteriores, etc., por ejemplo, las distintas formas de la sensibilidad dan como resultado los distintos tipos de fantasía: fantasía visual, como la del pintor; auditiva, como la del músico; cenestésica, como la de los acróbatas.
• Factores de tipo externo: Entre estos hay que enumerar los estímulos, situaciones, elementos, y circunstancias exteriores que potencian, provocan y afectan de alguna manera a la fantasía. Tomemos como ejemplo el arte. La imaginación artística se ve influida por la civilización y la cultura de la época.
• Imaginación subjetiva y objetiva: Son aquellas formas de actividad imaginativa en las que predomina, o bien lo subjetivo cuando el artista expresa lo que siente en su intimidad, o bien lo objetivo, cuando el artista expresa lo que todos ven, porque se da en la realidad exterior, y a él le impresiona de una manera más profunda.
Clases de imágenes
• Icónicas
• Eidéticas
• Hipnagógicas
• Oníricas
• Alucinatorias
Modalidades de la actividad imaginativa
• Fantasía diurna
• Fantasía desiderativa
• Fantasía del temor
• Fantasía lúdica
• Actividad onírica
• La fantasía creadora
Pero la actividad imaginativa no es sólo una representación y actualización del pasado, sino que abarca también la posibilidad de proyección en el futuro de anticipación en ese mismo futuro, de la construcción de utopías y de la liberación del estrecho horizonte del presente.
Mediante la actividad imaginativa podemos realizar dos funciones de máxima importancia en el psiquismo humano: La reconstrucción del pasado, la anticipación del futuro
Factores de la imaginación
La imaginación, como cualquier otra actividad humana depende de distintos factores que influyen en ella, al tiempo que la condición:
• Factores de tipo interno: Son las tendencias individuales, el tipo de asociación, el estado de humor, las experiencias anteriores, etc., por ejemplo, las distintas formas de la sensibilidad dan como resultado los distintos tipos de fantasía: fantasía visual, como la del pintor; auditiva, como la del músico; cenestésica, como la de los acróbatas.
• Factores de tipo externo: Entre estos hay que enumerar los estímulos, situaciones, elementos, y circunstancias exteriores que potencian, provocan y afectan de alguna manera a la fantasía. Tomemos como ejemplo el arte. La imaginación artística se ve influida por la civilización y la cultura de la época.
• Imaginación subjetiva y objetiva: Son aquellas formas de actividad imaginativa en las que predomina, o bien lo subjetivo cuando el artista expresa lo que siente en su intimidad, o bien lo objetivo, cuando el artista expresa lo que todos ven, porque se da en la realidad exterior, y a él le impresiona de una manera más profunda.
Clases de imágenes
• Icónicas
• Eidéticas
• Hipnagógicas
• Oníricas
• Alucinatorias
Modalidades de la actividad imaginativa
• Fantasía diurna
• Fantasía desiderativa
• Fantasía del temor
• Fantasía lúdica
• Actividad onírica
• La fantasía creadora
Wislawa Szymborska
Poetisa polaca, considerada una de las más singulares de su país, que recibió el premio Nobel de Literatura 1996. Estudió filología y sociología después de la Segunda Guerra Mundial en la Universidad Jagellónica, tras lo cual inició su andadura literaria, consagrada esencialmente a la poesía, aunque también a la crítica y el ensayo en diversas publicaciones periódicas, en particular en Vida Literaria.
Ahí aparecieron desde 1968 sus "folletines literarios", a modo de poco convencionales críticas, que serían publicados en forma de libro en dos volúmenes, Lecturas facultativas, (1973 y 1981). Su primer poema publicado, en 1945, "Busco la palabra", apareció en el Diario Polaco, y es a partir del poemario Por eso vivimos (1952) cuando obtuvo reconocimiento público.
El inicio de su itinerario creativo se produjo bajo las normas estilísticas del realismo socialista imperante y denota tanto el estremecimiento por los crímenes de la guerra reciente como su identificación con los sufrimientos del pueblo polaco y su esfuerzo por superarlos. En esa estela, aunque ya anunciando algunas de las características de su obra posterior, en particular la ironía para abordar poéticamente los dilemas filosóficos que la inquietan, escribió Preguntas hechas a una misma (1954).
Pero será con Llamada al Yeti (1957) cuando romperá definitivamente con los preceptos del régimen, en un ajuste de cuentas con su actitud anterior y también con la de la sociedad oficial. A partir del año anterior, en Polonia como en otros países, se inició un fuerte movimiento de rechazo de la imposición soviética y del doctrinarismo comunista, en forma de rebeldía nacionalista. Szymborska optó por la reflexión filosófica y ética, tomando distancia de los debates concretos, y siempre tiñendo de su peculiar humor sus indagaciones poéticas sobre el espíritu humano individual.
Poema: Amor a primera vista
Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?
Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.
Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?
Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.
Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es más que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.
De "Fin y principio" 1993
Versión de Abel A. Murcia
Ahí aparecieron desde 1968 sus "folletines literarios", a modo de poco convencionales críticas, que serían publicados en forma de libro en dos volúmenes, Lecturas facultativas, (1973 y 1981). Su primer poema publicado, en 1945, "Busco la palabra", apareció en el Diario Polaco, y es a partir del poemario Por eso vivimos (1952) cuando obtuvo reconocimiento público.
El inicio de su itinerario creativo se produjo bajo las normas estilísticas del realismo socialista imperante y denota tanto el estremecimiento por los crímenes de la guerra reciente como su identificación con los sufrimientos del pueblo polaco y su esfuerzo por superarlos. En esa estela, aunque ya anunciando algunas de las características de su obra posterior, en particular la ironía para abordar poéticamente los dilemas filosóficos que la inquietan, escribió Preguntas hechas a una misma (1954).
Pero será con Llamada al Yeti (1957) cuando romperá definitivamente con los preceptos del régimen, en un ajuste de cuentas con su actitud anterior y también con la de la sociedad oficial. A partir del año anterior, en Polonia como en otros países, se inició un fuerte movimiento de rechazo de la imposición soviética y del doctrinarismo comunista, en forma de rebeldía nacionalista. Szymborska optó por la reflexión filosófica y ética, tomando distancia de los debates concretos, y siempre tiñendo de su peculiar humor sus indagaciones poéticas sobre el espíritu humano individual.
Poema: Amor a primera vista
Ambos están convencidos
de que los ha unido un sentimiento repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse cruzado?
Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o algún "lo siento"
o el sonido de "se ha equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que conteniendo la risa
se apartaba a un lado.
Hubo signos, señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o incluso el último martes?
Hubo algo perdido y encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de la infancia.
Hubo picaportes y timbres
en los que un tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es más que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se encuentra siempre abierto a la mitad.
De "Fin y principio" 1993
Versión de Abel A. Murcia
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